Sobre mi

Ocho años dentro del ámbito corporativo me dieron algo que no se aprende en ningún curso de liderazgo: una mirada real sobre cómo funciona un equipo bajo presión, la jerarquía formal, la política de oficina y todo lo que un equipo no dice en una reunión aunque esté pasando frente a todos.

 

Antes de eso, pase quince años dedicada al movimiento y la danza, un trabajo que me enseñó a leer el cuerpo como fuente de información, no como accesorio de la mente. Ese cruce entre entender la empresa por dentro, y entender el cuerpo como sistema es lo que hoy sostiene el método que aplico junto a mis caballos.

 

Los caballos llegaron a mi vida y me volví una apasionada, estudio su comportamiento y comparto con ellos todos los días de mi vida.

 

Ellos no tienen la capacidad de simular, viven en el presente y reaccionan a lo que realmente está pasando, no a lo que se dice que está pasando. Esa honestidad es la herramienta central de mi trabajo con equipos y líderes.

 

Hoy dirijo Latir Caballo Empresas desde Bartolomé Bavio, combinando todas estas experiencias para ofrecer un método de diagnóstico único y un trabajo que da resultados profundos y sostenibles.